Carla Effa

BIO:
Arquitecta y artista chilena. Nació en Santiago en 1988. Se graduó de arquitectura en la Pontificia Universidad Católica de Chile en 2013. Posteriormente estudió un postgrado de arte en la misma universidad.
Después participó por un semestre como estudiante en Taller Bloc, un taller de arte independiente en Santiago.
Se trasladó a Berlín en junio de 2015. Residió ahí por 2 años realizando varias exposiciones grupales e individuales. Allí también participó de la residencia de arte Takt Kunstprojektraum durante tres meses.

Sus estudios arquitectónicos han sido una clara inspiración a lo largo de su obra. Ella traduce lo que aprendió sobre la percepción y el espacio, y lo trae a su arte. Dos de sus mayores referencias han sido la artista chilena Matilde Pérez y el artista venezolano Carlos Cruz Diez.

Trabaja en una amplia gama de medios, desde el vidrio acrílico hasta las acuarelas, siendo el aspecto estético más que el medio específico lo que caracteriza su trabajo. Muchas de sus obras se realizan a través de softwares y corte por láser, como una forma de lograr una apariencia de fabricación (industrial) impersonal, así como para hacerla moderna, con técnicas y materiales que no estaban disponibles en el pasado.
En su trabajo, a través del plano y el volumen, genera objetos que desafían la percepción del espectador. Se trata de obras ópticas y / o cinéticas que consideran en su configuración, principalmente, el espacio, el color y la luz (natural y artificial) y, a veces, el movimiento. Su trabajo podría ser descrito como un minimalismo sobrecargado. Repite formas hasta crear una saturación de ellas, para crear un ritmo, un sonido.
Las piezas invitan al observador a encontrar nuevos puntos de vista desde donde cambian en nuevas formas estéticas posibles.

STATEMENT:
Mi trabajo intenta, a través del plano y la volumetría, generar objetos que desafíen su percepción por parte del espectador. Se trata de obras ópticas y/o cinéticas que consideran en su configuración, fundamentalmente, al espacio, el color y la luz (natural y artificial) y, a veces, el movimiento.
La geometría, así como una manufactura impersonal (industrial), determinan en gran medida la apariencia de mis trabajos siendo, de paso, un comentario crítico acerca de las nuevas tecnologías y su presencia en nuestro entorno (por lo general urbano), como también una clara opción técnica que posibilitaría, entre otras, hacer arte hoy. Estos intereses provienen, probablemente, de mi formación como arquitecta.
El espectador, protagonista principal de mis obras, es quien activa y pone en juego estas variables, asumiendo una posición dinámica y contemplativa. Esa es la invitación.