Massiel del Mar

BIO:
Soy una inquieta investigadora visual. Me interesan las artes desde la mirada de su aporte social y cultural en relación al entorno y al medio ambiente. Luego de estudiar arte en la PUC me dedique a la crianza de mis dos hijos y también al trabajo como orfebre, desde la joyería contemporánea, convirtiéndome en una de las fundadoras de la asociación Joya brava.
Paralelamente comienzo a investigar en la relación entre el arte y los objetos como medio de sanación y su rol terapéutico, por lo que decido ingresar al Magíster de Arte terapia de la UDD. Es desde ahí que organizo talleres de creatividad y arte para niños y mujeres pacientes de cáncer en la unidad Oncología Pediátrica Hospital San Juan de Dios con la Fundación Sonrisas de Cuentos.

Por motivos familiares, me voy a vivir fuera de Santiago y comienza una nueva etapa en mi carrera como artista visual, desde mi relación con el mar y la naturaleza. Comienzo a sentir una mayor necesidad por expresar mi propio trabajo y no sólo ayudar a otros a crear. Así comienzo a recoger plásticos que arroja el mar y a utilizar materiales encontrados para generar objetos escultóricos y obras.
Actualmente sigo desarrollando esa línea de trabajo en mi propio taller de arte en forma independiente, además de formar parte del grupo de alumnos en tutoría por el Taller Bloc y de cursar clases de Arte contemporáneo con Andrea Brunson, como una forma de reinsertarme en el circuito artístico local.

STATEMENT:
Me interesa hablar sobre la indiferencia y la pasividad frente a la contaminación de la naturaleza, que interpreto como un acto de violencia del ser humano. Mi trabajo surge al observar los materiales y objetos que nos rodean, naturales y sintéticos, que se van acumulando en forma de basura contemporánea y cotidiana.
Me inspira recolectarlos, seleccionarlos e intervenirlos con diversas técnicas para ser deconstruidos y reparados a través de la superposición de amarras, barnices, perforaciones, lijado, aserrados, pinturas y bordados.
Surge así un inventario de objetos únicos e irrepetibles, que simulan ser órganos, adornos biológicos nuevas presencias. Ellas hablan con lenguaje propio e interactúan entre sí, para manifestarse como una voz colectiva frente a la apatía inconsciente del ser humano.