Valentina Ratto

BIO:
Carolina Domínguez Ratto egresó el año 2011 de Licenciatura en Artes de la Pontificia Universidad Católica de Chile. En ese entonces, trabajaba en la invención de distintos objetos-artefactos a partir de elementos orgánicos para crear una poética personal sobre el paisaje.
Luego ya dejando la Universidad, a modo de exploración, creó vastas series de dibujos de paisajes imaginarios, insistiendo en la búsqueda de la representación de sensaciones abstractas que sólo son perceptibles al estar en sincronía con ciertos elementos y vibraciones del paisaje. Dentro de esta búsqueda creó la serie Insecta, que consistía en pinturas hiperrealistas de Insectos, siéndo los hélitros tornasoles de los escarabajos donde concentró la mayor parte de su atención. Posteriormente, la artista dejó de trabajar bajo el nombre de Carolina Domínguez Ratto, dejando un silencio entre su obra anterior y la actual.
Valentina Ratto es el alter ego de la artista. Como Ave Fénix vuelve con una propuesta visual abstracta y cinética. Todas aquellas manifestaciones del paisaje que motivaron la obra de Carolina Domínguez quedan cristalizadas en esta nueva serie de abstracciones lenticulares. En ellas, es posible revivir una y otra vez la experiencia de contemplación en terreno, quedando a merced del espectador la reactivación de la obra mediante su interacción y vaivén.

STATEMENT:
En las impresiones lenticulares logré identificar aquel estado mental que siempre me produjo el observar la oscilación del color en los materiales tornasoles, la fragmentación de los rayos de luz y la forma en que la superficies acuosas los reflejan. Esa condición inasible del color pasó desde el fenómeno lumínico efímero a un material industrial de consumo masivo. Acumulé pilas de este material, y en el conjunto de sus bordes, uno encima de otro, vi una abstracción circunspecta; fenómenos cinéticos ligados a la percepción y a la voluntad que la determina, como un cuerpo enfrentado a un paisaje volátil. Presagios de tiempo, una tormenta que se aproxima, el suelo que se oscurece y al levantar la vista vemos una nube que pasa cubriendo el sol. Luego, el suelo vuelve a iluminarse. A partir de las impresiones lenticulares busco generar imágenes que dependan del estado del observador. Al movernos frente al cuadro aparecen y desaparecen imágenes tan múltiples como encadenadas.
Es así como construyo mis obras, asumiendo que el motivo de éstas es algo cambiante, según la subjetividad de quien lo experimenta y las condiciones en que sucede. Por medio de la abstracción lenticular propongo lecturas circunstanciales y fluidas. Son tantas las apariencias como los ojos que las miran. Es que el paisaje es así, incontenible.